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La injusticia vuelve a los Centros de Internamiento de Extranjeros

«Llevo aquí 50 días, no sé qué van a hacer conmigo, pero tengo el presentimiento de que me van a expulsar; prefiero no pensar en ello, que sea lo que Dios quiera (...) Tengo a los hijos en Zaragoza, con mi mujer, viven en un piso de acogida, sé que se encuentran bien pero no pueden venir a visitarme: los echo de menos». Es el testimonio de Abdallah, de 30 años, argelino, recluido en el CIE en 2019 y, finalmente, deportado.

 

En marzo, el CIE de Barcelona dejó de internar a migrantes. Después de haber estado casi siete meses vacío por la pandemia del coronavirus, el pasado 23 de septiembre, el Govern anunció la reanudación de la actividad en los CIE para internar a personas que lleguen en patera. Ayer supimos que ya hay 80 hombres internados en el CIE de Zona Franca, que volveremos a escuchar testimonios como el de Abdallah, que volvemos a convivir con una frontera tan hostil en nuestra ciudad.

 

Los CIE han permanecido vacíos durante casi siete meses, demostrando una vez más que no son necesarios para la gestión migratoria, que es inútil el sufrimiento generado por los internamientos y las expulsiones. La tregua duró poco y el Govern ordenó privar de libertad a personas en estos centros disfuncionales, sin garantías efectivas de derechos y condiciones de vida digna.

 

Migra Studium y el Servicio Jesuita a Migrantes llevamos años denunciando las graves deficiencias estructurales y de servicios de los CIE de España. Los CIE incumplen la normativa, distintas disposiciones judiciales, imposibilitan el cumplimiento de las medidas sanitarias adecuadas en situación de pandemia que todavía vivimos y hacen que el internamiento sea, no solo injusto, sino también insalubre e inseguro. Durante la pandemia, tampoco se han llevado a cabo reformas que hayan supuesto un cambio en las condiciones de internamiento, para que ahora sí se garanticen los derechos más básicos.

 

Los CIE siguen siendo espacios de gestión policial opaca, que deja desamparadas a las personas que están encerradas detrás de sus muros. Ahora se anuncia una estrategia clara: perseguir a personas recién llegadas en pateras de Marruecos, Argelia y Mauritania. Una vez más, el Govern utiliza el internamiento para la deportación de personas con especiales necesidades de protección.

 

El 25 de septiembre, Migra Studium y 194 entidades de toda España, exigimos públicamente la clausura de todos los CIE y el fin del internamiento por desproporcionado e injusto, de escasa garantía constitucional y con carácter hostil y represivo indudable. Ayer, 6 de octubre, el mismo día que inicia de nuevo su actividad el CIE Zona Franca, la alcaldesa de Barcelona, ​​Ada Colau, y el alcalde de Valencia, Joan Ribó, se unían para pedir al Ministro de Interior el cierre definitivo de estos crueles, ineficientes e injustos centros.

 

Migra Studium apuesta por una reforma migratoria integral, el fin de tanto sufrimiento inútil y exige políticas que promuevan la acogida digna y la hospitalidad.