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Festa 5 anys xarxa

El Casal Arrupe celebra 5 años

El pasado 24 de mayo, la Xarxa d'Hospitalitat se reunió en su tradicional Encuentro, una jornada festiva que celebra la vida compartida por todas las personas que forman parte de la red y las que han formado parte a lo largo del tiempo. Este año, la celebración fue doble, ya que durante la jornada se conmemoró el quinto aniversario del Casal Arrupe, un espacio comunitario vital para la Xarxa d'Hospitalitat.

Fue un día muy bonito, en el que disfrutamos de reencuentros, de actividades dinamizadas por jóvenes de la Xarxa y de un ambiente festivo y alegre. Durante la mañana, Alassane, Bilal, Mamadou y Mohamed organizaron dinámicas de conocimiento, un taller de carpintería y otro de cocina. Al mediodía compartimos la mesa en una comida de hermandad que concluyó con la tradicional soplada de velas por los 5 años del Arrupe y con diversos testimonios que nos compartieron vivencias en el Casal. La jornada terminó con un rato de danza y música, y con mucho agradecimiento por parte de todas las personas presentes.


Cinco años de historia: de los inicios en pandemia a haber sido un hogar para 52 personas

La historia del Casal Arrupe es un testimonio de compromiso y solidaridad. Nació el 16 de mayo de 2020, en plena pandemia, cuando dos jóvenes acogidos en hogares hospitalarios se convirtieron en el primer núcleo de lo que hoy es este espacio. Desde entonces, el Casal ha sido un hogar de puertas abiertas dentro de la Xarxa d’Hospitalitat.

Su funcionamiento ha sido posible gracias a la dedicación incansable de un grupo de personas voluntarias, que durante estos cinco años ha mantenido una presencia constante en el Casal. En los primeros meses, algunas incluso pasaban la noche allí, y actualmente la presencia se concentra en dos tardes por semana. Un grupo de voluntarias, coordinado por Anna-Bel, ha sido también fundamental en la compra semanal de alimentos y productos de limpieza. Otro grupo de personas voluntarias ha estado ofreciendo clases de catalán y castellano a los jóvenes acogidos en el Arrupe. Una persona del equipo técnico de la Xarxa ha acompañado a las personas acogidas y coordinado al equipo de voluntariado.

En estos cinco años, el Casal Arrupe ha acogido a 52 personas, dejando una huella significativa en la vida de cada una de ellas.


Un agradecimiento a la comunidad que hace posible que el Casal Arrupe sea un hogar de hospitalidad

El Casal Arrupe es hoy un espacio de hospitalidad gracias al esfuerzo y el cariño de muchísimas personas. Desde la Compañía de Jesús y el Casal Loiola - Fundación Martí Tusquets, hasta todas las voluntarias que han dedicado su tiempo a la presencia en el Casal, impartiendo clases particulares, realizando las compras, dinamizando actividades lúdicas, el equipo técnico que ha acompañado el día a día del Casal y las personas que han contribuido económicamente con sus donaciones. Un agradecimiento inmenso a todas ellas por su apoyo inestimable.


Voces y sueños: el Casal Arrupe, entre la memoria y la esperanza

Durante la celebración del quinto aniversario del Casal Arrupe, las palabras hicieron visible aquello que a menudo permanece en silencio: la fuerza de los recuerdos y el poder de los sueños compartidos. En un espacio cargado de emotividad, las personas que han pasado por el Casal —como acogidas, voluntarias o miembros del equipo— pusieron voz a lo que este lugar ha significado para ellas y a lo que desean para el futuro.

Fueron palabras que hablan de hogar y de afectos:

“Ha sido un lugar de risas, de encuentros, de sentirse reconocido. Un hogar donde todas las personas se sienten en casa.”
“Ser voluntario aquí es como tener una segunda casa. He aprendido mucho. Estoy muy agradecido.”
“Lo que más me ha gustado es cenar juntas como una familia. Compartir bromas, ideas e información.”
“Dejo aquí no solo un recuerdo, sino todo mi afecto.”

También resonaron sueños que apuntan lejos, pero con raíces bien profundas:

“Que llegue el día en que este Casal no sea necesario, porque su espíritu haya impregnado el mundo.”
“Que siga haciendo realidad el sueño de la justicia y la solidaridad, sin fronteras ni diferencias.”
“Deseo que todos los chicos consigan sus papeles y un trabajo digno.”
“Que sea siempre un espacio abierto al AMIGO que todavía no conocemos.”

Este conjunto de voces es un retrato vivo del Casal Arrupe: un lugar que no solo ofrece techo, sino también comunidad, dignidad y futuro. Un espacio que, cinco años después de su nacimiento, sigue sembrando raíces de humanidad en cada persona que pasa por él.
 

El Casal Arrupe, en su quinto aniversario, se reafirma como un espacio de acogida y esperanza, un testimonio de que la solidaridad y la comunidad pueden transformar vidas y construir un futuro más justo.