Irídia y Migra Studium reclaman un régimen de visitas a los internos del CIE de Barcelona

Irídia y Migra Studium reclaman un régimen de visitas a los internos del CIE de Barcelona

Irídia y la Fundació Migra Studium reclaman ante los juzgados de control del CIE, una vez más, una resolución judicial que permita un régimen de visitas a los internos en el marco del contexto de pandemia. La COVID19 no puede ser un pretexto para anular el derecho de visitas de los internos una vez el Ministerio del Interior consideró que la pandemia no impedía la reactivación y reapertura del CIE. Hace seis meses que se reactivó el CIE de la Zona Franca (Barcelona) y no ha habido visitas. Si epidemiológicamente es posible reabrir el CIE y mantener la privación de libertad, también debe ser posible epidemiológicamente visitar a los internos que están cerrados.

Las dos entidades ponen de manifiesto la preocupación por la gestión del CIE ante los contagios por la COVID19, los aislamientos y las cuarentenas preventivas dentro del centro. Defienden que, en un centro de privación de libertad, es exigible una gestión de los casos de COVID19 mucho más escrupulosa con los derechos fundamentales. Es urgente una gestión sanitaria y no sólo policial, protocolizada y no sólo improvisada, preventiva y no sólo reactiva.

Por último, reclaman una instrucción judicial para la posible comisión de tortura y/o tratos inhumanos y degradantes ante los hechos ocurridos en la celda de aislamiento el pasado 31 de octubre durante la cuarentena de un interno con COVID19 (PCR positiva) .

El pasado 5 de octubre de 2020, la Brigada Provincial de Extranjería del Cuerpo Nacional de Policía informaba de la reapertura del CIE de Barcelona, la privación de libertad de 81 personas y la suspensión cautelar de las visitas al CIE. A continuación, el 9 de octubre, Migra Studium pedía al Juzgado de Instrucción 1 de Barcelona la aprobación de un plan de contingencia frente la Covid19 en el Centro. Durante los meses de octubre y noviembre, Irídia y Migra Studium encabezaron una incesante labor de aclaración y definición de las reglas de juego dentro del CIE en el nuevo contexto de pandemia.

Desgraciadamente, no fue hasta tres meses más tarde, el 13 de enero de 2021, cuando el Juzgado de Instrucción 1 de Barcelona respondió las múltiples quejas y escritos de las entidades sobre la situación en el CIE, la falta de un plan de contingencia, la prohibición de visitas, la petición de cierre del Centro y la situación de contagios por COVID19. Finalmente, el Juez se declara incompetente para decretar el cierre del Centro, recuerda su función de velar y garantizar los derechos fundamentales de los internos y, en relación a la regulación de las visitas de abogados y entidades de defensa de los derechos humanos, las establece y se remite a las medidas sanitarias establecidas por el propio servicio médico del CIE para llevar a cabo estas visitas.

Sin embargo, el 15 de enero de 2021, el Juzgado de Instrucción 30 de Barcelona, ​​y a la vista de la petición del director del CIE pidiendo aclaración sobre la procedencia o no de visitas al centro, mantiene la prohibición de visitas y ordena medidas de limitación de acceso a los miembros de la abogacía que quisieran comunicarse con los internos.

Ante la evidente contradicción entre ambas resoluciones judiciales, el 18 de enero de 2021, la Fiscal Delegada de Extranjería insta a los dos juzgados de control de Barcelona que unifiquen su criterio en relación a las visitas. Hoy, dos meses más tarde, todavía no consta ninguna resolución judicial dando respuesta a la razonable reclamación de la Fiscal Delegada de Extranjería.

Además, imágenes de la cámara de videovigilancia del CIE evidencian una situación alarmante, que Irídia y Migra Studium ponen en manos de los jueces de control del CIE para su investigación judicial. El 31 de octubre de 2020, un interno llevaba una semana en aislamiento por coronavirus. Se puede observar su estado de salud mental y físico, así como las condiciones de la celda en la que vivió aislado durante 10 días sin poder salir: un espacio muy pequeño sin ningún tipo de mueble ni lavabo, sólo con un colchón. En las imágenes se observa que el interno, tras autolesionarse dándose cabezazos contra las paredes y ventanas de la celda, es inmovilizado por 7 policías, que lo atan de manos y le colocan un casco con visera. Minutos más tarde también le atan los pies. Sigue atado de manos y pies durante más de 3 horas, en el suelo.

Irídia y Migra Studium piden a los juzgados de control del CIE que:

  1. Dicten una resolución conjunta por la que se ordene al CIE la autorización de entrada y visita de abogados, intérpretes y voluntarias de ONG y, así como de familiares cercanos de los internos.

  2. Ordenen la estricta protocolización de la forma en la que las personas que deben cumplir cuarentena, sean trasladadas a un lugar adecuado como hoteles sanitarios u otras dependencias adecuadas, o al menos establezcan qué espacios y de qué maneras se deben realizar los confinamientos en el interior del CIE, garantizando los derechos fundamentales de las personas.

  3. Realicen una investigación sobre las condiciones en el cumplimiento de las medidas de aislamiento por COVID19 desde su reactivación, en especial, los hechos del día 31 de octubre.

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