¿Qué hacemos en los CIE?

¿Qué hacemos en los CIE?

Marga García O'Meany. La Fundació Migra Studium-SJM realiza una tarea de acompañamiento a las personas internas, así como un seguimiento, valoración y fiscalización social de las condiciones del internamiento. con un equipo multidisciplinar de personas voluntarias que reciben una formación inicial y continuada durante todo el tiempo que realizan el trabajo de voluntarios. No buscamos suplir las obligaciones de atención social que tienen tanto las Administraciones como las entidades contratadas para proporcionar los servicios médicos, psicológicos y sociales. Nuestra tarea es acompañar y tratar de identificar y evitar las vulneraciones de los derechos humanos de las personas durante su estancia en el CIE.Para las entidades del SJM, como Migra Studium, el enfoque desde el que realizan su labor y en concreto su lucha contra la injusticia social en los CIE, la enmarcamos desde tres verbos: Acompañar, Servir y Defender. Nos gusta y ayuda entender y comunicar nuestra labor en los CIE. Acompañar a las personas internadas: el contacto directo, concreto y cotidiano permite por un lado captar la realidad de los CIE desde su parte más dura, sangrienta, vulnerable y menos idealizada; esto nos evita convertir el trabajo en torno al CIE en una lucha teórica. Desde nuestra perspectiva la persona es el primero; reconocer el valor intocable de cada persona, con todas sus circunstancias concretas, nada fáciles ni idílicas: su contexto familiar, situación jurídica, carácter personal, trayectoria vital, etc. En medio de todo esto cada persona es digna de ser acogida, respetada, valorada y acompañada en su proceso y situación Servir a la persona concreta en su situación específica. Muchas personas internadas en los CIE se encuentran en situaciones de vulnerabilidad que además siempre se agravan con el paso del tiempo de internamiento. Las dificultades con el idioma, problemas para contactar con la familia o amigos, carestía económica, alejamiento de su entorno habitual, defensa letrada deficiente, enfermedades crónicas o mentales ... cuando hablamos de servir no se trata de ofrecer los servicios básicos que obviamente debería de proporcionar la autoridad competente y responsable del internamiento, sino de realizar gestiones de cualquier tipo ante sus abogados, con sus familiares, médicos, asistentes sociales, etc. Sin suplir las obligaciones de atención social que tiene la Administración y las entidades contratadas para proporcionar los servicios médicos, psicológicos y sociales con las personas detenidas Es imprescindible defender sus derechos y denunciar su vulneración, lo que pasa por revisar su situación jurídica con sus abogados, porque no siempre todo es ajustado a derecho y en pocas ocasiones se han agotado las vías de defensa. También es importante valorar las condiciones del internamiento y el seguimiento del respeto a los derechos de las personas internas que cuando son vulnerados notificamos a las instancias correspondientes formulando quejas y denuncias. En esta defensa por los derechos el centro sigue siendo la persona, informando de sus derechos y de los mecanismos que tiene para defenderse a sí misma, acompañando si lo considera oportuno en este proceso. Finalmente hay otro tipo de defensa que implica el trabajo de incidencia social y política que realizamos en red participando en Plataformas locales, estatales y nacionales. En nuestras visitas constatamos que los internos que tienen la sensación de que no interesan a nadie, que la sociedad les da la espalda. Y nos manifiestan que tienen muchos problemas prácticos relacionados con la asesoría legal, con elementos básicos de dignidad (falta de ropa, de comunicación, alimentación ...), con el contacto con las familias, etc. Hay que acompañarlos. Es muy importante que el calor humano atraviese la burbuja de cemento del CIE a través del contacto solidario. Es también de singular importancia, aunque a veces no se toma en cuenta, el equilibrio psíquico, emocional y social de las personas que tienen la labor de mantener la seguridad y la gestión del CIE. Es una tarea extremadamente difícil; las condiciones y las carencias en la que funcionarios y demás personal que realizan tareas diarias dentro del CIE (falta de personal, seguridad sanitaria, dotación de medios y formación) genera sentimientos de malestar, inconformidad entre el personal que trabaja; malestar que suma más tensión en torno a las personas internadas. Esta situación es considerada por parte de algunos funcionarios un problema de seguridad para ellos y los propios internos. Los mismos sindicatos de policía han reconocido una y otra vez no contar ni con la preparación ni con los medios para poder responder a la tarea que se les pide realizar en estos lugares: contener a un numeroso grupo de personas que han sido privadas de libertad por cuestiones administrativas, que no han cometido ningún delito y que se encuentran en una situación de incertidumbre y de desorientación muy grandes. En opinión de estos funcionarios no están en condiciones de controlar una situación de conflicto generalizada sin tener que recurrir a unidades especiales de intervención. Como equipo de externo que visita a diario a las personas internadas en el CIE, son testigos de esta tensión y malestar que sufren trabajadores, internos y familiares. Tensión que se traslada a los voluntarios de diversas maneras (demandas in-asumibles, agresividad, provocaciones, etc.) La complejidad en la que están inmersos el voluntariado en el CIE, esta influenciada por los constantes cambios que se generan en la interacción con los funcionarios, la relación con otros servicios, la idiosincrasia y funcionamiento propio del lugar, los recursos propios e institucionales con los que puede contar, la propia relación de acompañamiento a los internos; todo esto hace que aparezcan nuevas necesidades y como consecuencia sea necesario generar nuevas respuestas lo que agrega complejidad la actividad de los voluntarios / as, siendo conscientes de que la labor que realizamos es importante en este contexto porque establece una relación de apoyo y orientación con la persona, genera relaciones entre diversos agentes y posibilita cambios. Esto hace necesario formar, dar seguimiento a los casos y especialmente a la persona que hace la atención para evitar situaciones de estrés y tener espacios de cuidado personal y grupal entre el equipo. Consideramos importante invertir en los equipos que trabajan con personas, teniendo espacios de cuidado por el que cuida de otros, promoviendo procesos de formación relacionadas con adquisición de instrumentos, herramientas de comunicación y otras habilidades que acompañen a estos profesionales y / o voluntarios como una forma de contribuir a la mejora del trabajo, la formación continua ya la profesionalización en este caso del voluntariado que trabajan con personas. El CIE en un espacio en el que ni trabajadores ni detenidos quieren estar allí. Es un dispositivo que genera violencia, y que obliga a reforzar la violencia sin plantearse en ningún momento en serio lo que es más razonable: cerrar de una vez por todas los CIE y buscar alternativas, sensatas para todos. Más información: https://www.migrastudium.org/php/programa.php?id=20&idioma=Cs

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